Las necesidades de descalcificación se pueden determinar según la frecuencia de uso y los signos de acumulación de sarro. Para un uso de alta-frecuencia (más de 3 veces por semana), se recomienda limpiar después de cada 15 usos. Si experimenta una reducción del vapor, boquillas obstruidas, residuos blancos en la base o un olor inusual, debe realizar la descalcificación inmediatamente.
1. Recomendaciones para el ciclo de descalcificación según la frecuencia de uso
- Uso de alta-frecuencia (mayor o igual a 3 veces por semana): se recomienda realizar una descalcificación básica aproximadamente cada 15 usos para evitar que la acumulación de sarro afecte la eficiencia de la calefacción.
- Uso de frecuencia baja-a-media (1 o 2 veces por semana): la descalcificación se puede extender a una vez cada 1 o 2 meses, pero aun así se deben hacer ajustes según la calidad del agua.
- Reinicio después de un largo período de inactividad: Incluso con un uso poco frecuente, el sistema de agua interno debe revisarse y limpiarse antes de reiniciar.
2. Signos típicos de formación de incrustaciones (se requiere acción inmediata)
Si ocurre cualquiera de las siguientes situaciones, indica una acumulación significativa de sarro y requiere descalcificación inmediata:
- La producción de vapor se reduce significativamente o el flujo de vapor es intermitente y débil;
- La boquilla está obstruida, lo que produce goteo en lugar de vapor estable;
- Los cristales blancos se adhieren a la placa base o a las salidas de vapor;
- La máquina calienta más lentamente, con un tiempo de precalentamiento más largo de lo habitual;
- Un olor inusual o la pulverización de impurezas de color marrón-amarillento durante la limpieza.
